MDSCC
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Las siglas MDSCC corresponden al nombre en inglés del Complejo de Comunicaciones con el Espacio Profundo de Madrid o Madrid Deep Space Communications Complex.

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Este centro de comunicaciones se empezó a construir en 1.964, y su primera antena de 26 m de diámetro entró en funcionamiento al año siguiente. Desde entonces, y adaptándose a las necesidades de la Agencia Espacial de los Estados Unidos de Norteamérica, NASA, propietaria de las instalaciones, ha ido creciendo hasta la actualidad, con seis antenas de diferentes diámetros equipadas para el seguimiento de vehículos y sondas espaciales.

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El complejo de Madrid forma parte de una red mundial que cuenta con otros dos centros similares en Australia y California. La situación geográfica de los mismos, separados aproximadamente 120 grados en longitud, ha sido elegida para que los vehículos puedan mantener contacto con alguna estación terrena, independientemente del movimiento diario de rotación de la Tierra.

La red es conocida internacionalmente como DSN, siglas que corresponden a su nombre en inglés: Deep Space Network (en castellano Red del Espacio Profundo), y está dirigida y gestionada  por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de Pasadena, California. En la actualidad constituye el sistema de telecomunicaciones para aplicaciones científicas mayor y más sensible del mundo.

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El complejo australiano está situado a 40 km al sudoeste de Canberra, cerca de la reserva natural de Tidbinbilla, de la que ha tomado el nombre; el  estadounidense se encuentra en el desierto del Mojave a 70 km al noroeste de la ciudad de Barstow (California), y lleva el nombre de Goldstone. El complejo español está a 65 km al oeste de Madrid, cerca del municipio de Robledo de Chavela.

Al amparo de un acuerdo entre los gobiernos de España y de los Estados Unidos de Norteamérica, de fecha 29 de enero de 1.964,  el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial  (INTA) y la agencia espacial NASA firmaron un contrato para la operación y mantenimiento de las instalaciones del complejo español. La creación en 1.992 de la empresa estatal Ingeniería y Servicios Aeroespaciales, S.A. (INSA, S.A.), dependiente de INTA, ha permitido la concentración de estas responsabilidades en la nueva empresa.

A partir del 3 de Diciembre de 1.958, JPL asumió por encargo de NASA la responsabilidad de la investigación de la Luna  y del Sistema Solar mediante vehículos no tripulados. Por ello, la mayoría de las funciones de este complejo están relacionadas con el soporte instrumental  de las comunicaciones con los vehículos y sondas incluídos en los programas espaciales controlados por JPL.

Un segundo campo de actividad en este complejo es la investigación en Radioastronomía, ya que cada antena, y algunos equipos electrónicos seleccionados, forman radiotelescopios de alta sensibilidad, capaces de captar y registrar la distribución de la energía radiada por los cuerpos celestes.