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Esta ilustración muestra el rover Curiosity de la misión Mars Science Laboratory de NASA, un vehículo robotizado para la investigación de la capacidad de Marte para albergar vida microbiana, presente o pasada.
Créditos de imagen:NASA/JPL-Caltech
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El martes 26 de junio se realizó una maniobra de ajuste de la trayectoria de la nave Mars Science Laboratory de NASA para preparar al rover Curiosity para su aterrizaje al pie de una montaña marciana.
El rover, del tamaño de un coche y casi una tonelada de peso, aterrizará a primera hora de la mañana (hora española) del día 6 de agosto. El aterrizaje marcará el comienzo de una misión, de dos años de duración, para investigar si uno de los lugares más interesantes de Marte, ha ofrecido alguna vez un ambiente favorable para la vida microbiana.
Para esta última corrección de la trayectoria, la tercera y más pequeña desde el lanzamiento el 26 de noviembre de 2011, tan sólo se usaron 40 segundos de propulsión. Los datos de la nave y las variaciones Doppler de la señales de radio de la misma nave, indicaron que la maniobra había sido un éxito. Tal como fue diseñada por los ingenieros del Jet Propulsion Laboratory de NASA en Pasadena, California, la maniobra se realiza para corregir en unos 200 kilómetros el punto por el que la nave entrará en la atmósfera de Marte y adelantar el momento de la entrada en unos 70 segundos.
“Esto nos acerca a nuestro objetivo de entrada, así que si se necesita alguna otra corrección, espero que sea pequeña,” dijo Tomas Martin-Mur, jefe del equipo de navegación de la misión en JPL. Se han programado hasta oportunidades adicionales de corrección de la trayectoria durante los últimos 8 días de vuelo.
Esta maniobra sirvió tanto para corregir los errores de la trayectoria que quedaron después de las maniobras anteriores, como para poder aplicar la decisión que se tomó este mes de cambiar el punto de aterrizaje, acercándolo unos 7 kilómetros más a la montaña.
Mediante esta última corrección se varió la velocidad de la nave en unos 50 milímetros por segundo. La primera y segunda correcciones que se realizaron produjeron cambios en la velocidad unas 150 veces mayor el 11 de enero, y unas 20 veces mayor el 26 de marzo.
Acercar el punto de aterrizaje a la montaña, llamada informalmente Monte Sharp, puede ahorrar a la misión meses de tiempo, que se emplearían en recorrer la distancia hasta los puntos escogidos en afloramientos de minerales relacionados con el agua al pie de la montaña.
El vuelo a Marte ha entrado en la llamada “fase de aproximación” que precede al día del aterrizaje. El director de la misión, Arthur Amador de JPL dijo: “En los próximos 40 días, el equipo de vuelo estará especialmente centrado en los preparativos para los eventos difíciles del día del aterrizaje, siguiendo continuamente la trayectoria de la nave y monitorizando el estado y rendimiento de los sistemas a bordo, a la vez que se utiliza la Red de Espacio Profundo de NASA para permanecer en continua comunicación con la nave. Estamos en la recta final. La nave continúa comportándose muy bien y el equipo de vuelo está a la altura del desafío.”
El descenso, desde la parte superior de la atmósfera hasta la superficie, empleará audaces técnicas que permiten aterrizar una carga mayor y con una precisión mucho más grande de lo que ha sido posible en las anteriores misiones a Marte. Estas innovaciones, si tienen éxito, colocarán un laboratorio móvil muy bien equipado en un lugar especialmente escogido para su misión de exploración. Estas mismas innovaciones encaminan a NASA hacia posibles futuras misiones tripuladas a Marte.
A fecha del 27 de junio, la Mars Science Laboratory, portando el rover Curiosity, ha viajado ya 494 millones de kilómetros de los 567 millones de kilómetros que lo llevarán hasta Marte.
Para más información sobre la misión: http://www.nasa.gov/msl y http://mars.jpl.nasa.gov/msl/.
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